Carta de Amor

Una vez tuve la oportunidad de hacerle un regalo a una persona muy especial para mí. Sabía que Dios había puesto ese deseo en mi corazón y me era necesario cumplirlo.

Comencé a prepararlo con bastante tiempo y dedicación. Durante la preparación del regalo, esa persona se ocupaba de sus cosas y actividades diarias y me alejaba de su vida cada día con mas fuerza. Tuve muchos motivos para desistir y decir: "mejor no, al parecer ni le interesa". Sin embargo no era opción para mí. Quise mantenerme firme en la intención, pues estaba convencida de que Dios me estaba usando como medio para hablar al corazón de esa persona.

Llegó el día del envío, el cual tuvo muchos inconvenientes ¡Créanme! eternidad de kilómetros, temperaturas, medios de transporte, en fin. No se imaginan lo emocionada que estaba, contaba los minutos para que el regalo llegara a sus manos, revisaba con frecuencia el celular esperando una llamada o mensaje confirmándome el recibido.  Al final se logró, y esa persona recibió el regalo. Claramente no se lo esperaba. Era sorpresa.

- Hey, que gran detalle. Gracias.
Lo recibió. Lo dejó en su auto y salió a una fiesta con sus amigos.

Yo esperaba más que eso, no sé, Quizás las expectativas me jugaron una mala pasada.
Después de todo el tiempo, esfuerzo y dedicación que le invertí en la preparación y envío de ese regalo, ¿Pueden imaginarse cómo me sentí? Me sentí rechazada. ¿Te sentirías igual?

Del impacto y la conmoción solo pude mirar al cielo y justo cuando empezaría a orar para reclamar y quejar por el dolor que su rechazo me había ocasionado, Dios, muy amorosamente, habla a mi corazón y dice lo siguiente: Así me siento a veces. De inmediato, guardé silencio y lo escuché:

- Sabes, así me siento muchas veces cuando intento presentarte mi mejor regalo y tú me dices: "Gracias, mejor en otro momento. Ahora estoy ocupada."

Un día como hoy, hace más de dos mil años, Jesús escribió sobre la cruz, en un lugar llamado el Calvario, la más sublime carta de amor de todos los tiempos, con el poder de llevar a todo aquel que la lee a un experiencia de amor e intimidad mas allá de cualquier racionalidad e incluso provocar desconcierto por ser imposible de asimilar, y es que nadie podrá asimilar la anchura y la profundidad del inagotable amor de Jesús; capaz de quebrantar, fundir y volver a restaurar todo corazón que se atreve, tan siquiera, contemplar su belleza. Esta carta es inmarcesible, y ha perdurado, sin mancha alguna, a través de la historia.

Hoy es un gran día para volver a la cruz y sobre ese madero recibir para siempre tu regalo, la carta de amor de Jesús. ¿Lo quieres?

Carta de Amor









Comentarios

  1. Muy buena reflexión en estos días de apuro que nos atañen , siempre buscamos alguna excusa para no recibir el regalo más preciado que nos dio Dios , a su hijo,para el perdón de nuestros pecados

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